Detectar una fuga de agua en el hogar o algún tipo de avería es un caso que a veces es fácilmente visible porque, por ejemplo, haya humedades en alguna zona; pero que en otras ocasiones pueden pasar totalmente desapercibidas y producir daños realmente serios en la estructura de la vivienda y alguna que otra subida en la factura del agua.
Este es un truco que cualquier detector de fugas de agua recomienda usar para la comprobación de posibles fugas de agua domésticas: comprobar el contador, dejar de usar agua durante una hora, incluidos los electrodomésticos que la necesitan para su funcionamiento, y volver a comprobar el contador pasado este tiempo. Si ha seguido corriendo es que nos encontramos ante una fuga de agua. También nuestra factura puede ser un delator, ya que hay fugas bastante graves que aumentan mucho el consumo medio del mes. Si se percibe alguna subida brusca sin motivo aparente, lo conveniente sería contactar con un profesional en la detección de fugas de agua y evitar posibles averías de carácter grave cuanto antes.


