Uno de los inconvenientes más temidos en el hogar es, sin lugar a dudas, la fuga de agua. Las fugas de agua pueden ser un problema de fácil solución siempre y cuando nos percatemos pronto del desajuste. Sin embargo, existen casos en los que la detección de fugas de agua no es tan sencilla como pueda parecer, y estas se producen de forma discreta e inapreciable al ojo inexperto.
Para este tipo de casos, existe la posibilidad de avisar eventualmente a nuestro fontanero de confianza en Sevilla o, la más práctica, la de comprar un detector de fugas de agua. Este tipo de artilugios nos van a posibilitar la inspección periódica de la red de aguas de nuestro hogar y poder determinar si estamos ante una fuga de agua que pueda hacernos perder el dinero. Existen detectores de fugas de agua de diversos tipos, principalmente de contacto directo, como los que actúan mediante agentes electroquímicos; o aquellos de contacto indirecto, como los que funcionan mediante infrarrojos o ultrasonidos, que son los más empleados.
