Una vez que ha pasado el verano y hemos disfrutado al máximo de nuestra piscina, es momento de evaluar daños de la temporada y revisar todos los aspectos de la misma, desde la comprobación del estado de la depuradora hasta la realización del proceso de detección de fugas de agua.
Es algo normal que la piscina pierda algo de agua por evaporación o por las salpicaduras, pero si crees que el descenso en el nivel del agua no es del todo normal, intenta seguir los siguientes pasos y asegúrate de que no hay fugas de agua:
- Primero acude a revisar el equipo de depuración y filtrado. Mira el filtro, las bombas y las distintas válvulas, comprobando principalmente que no haya humedad alrededor, lo que será un indicativo evidente de una fuga en esta zona.
- Comprueba los alrededores de la piscina, si hay zonas húmedas o algún elemento que haya podido provocar una fuga.
- Para asegurarte, haz una marca en el nivel de la piscina y revísalo al día siguiente. Si el nivel ha bajado más de medio centímetro, probablemente te encuentres ante una fuga de agua.
